Una ostia en la cara por favor.
Y me parece estar dentro de una trituradora gigante que gira, mastica y engulle todo y cuanto quiero, y nada cambia y nada pasa porque todo sigue igual. Me encuentro agotado, viendo como los días corren y no puedo sentarme a verlos pasar, porque si dejo de correr me engullirá. Es una sensación extraña, en la que resulta que veo el lugar donde estaría salvado, pero me encuentro que estoy ahí mirándolo, corriendo hacia el pero siempre desde fuera, y eso es lo frustrante nunca estoy dentro, se que es mi sitio pero nunca estoy ahí.
Para vosotros, porque estáis ahí y porque me da la gana y para la trituradora, que tiene unos zapatos muy bonitos.



